La música de la película debería tener la misma relación con la película dramática que la que tiene el que toca el piano en un salón con el libro que estoy leyendo.
En un comercial, si tú sabes dejar al actor a su aire, aunque no sea un actor de verdad, se consiguen excelentes resultados. Dos segundos de una buena expresión bastan. En una película es difícil engañar. Pero en ambos casos encuentro que un gran secreto de la actuación es elegir el casting. Un buen productor de casting vale oro.
Es que la música seria, la fina, le pone a uno la piel de gallina
La iglesia se había convertido en una tumba donde cuarenta y siete cadáveres reducidos a piel y manchas llevaban cinco años tirados en el suelo de hormigón, aunque no en el mismo lugar donde los habían matado con Kalashnikovs o a machetazos.