Sucede que la escritura se comporta de forma semejante al cuadro vuelto contra el muro, al descubrir inopinadamente, tras la oscuridad, su certeza, e incluso una sorprendente revelación o correspondencia, aunque a veces, en penosa parada, el vacío de la mente impide tornar la página para poblar el lugar predestinado.
No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
En la relación de la pareja siempre hay uno más entero que el otro, y esto suele atribuírsele a los hombres, que son más fuertes psíquica y físicamente. Yo he observado que muchas veces la mujer es la persona fuerte en la pareja.
La pareja no se apoya sobre la permanencia del amor y la sexualidad, sino sobre la permanencia de la ternura.
¡Qué hermosa noche para la vida del hogar, para el dúo de los labios y la canción del niño! Si yo tuviera un hijo, me acercaría de puntillas a su cuna para verlo dormir.
Yo también abro la tierra y con ella abro mi fe apúrate yunta e'negro que comienza a amanecer.
El doctor Barrios se alejó despacito, pensando en lo bella y sensible que era la hija de su colega y en la semejanza que la vida tiene con los rosales; apenas una rosa acaba de perfumar la existencia de algún hombre cuando se deshoja, y luego otro nuevo capullo se abre en un nuevo florecimiento, tan intenso como el de la rosa muerta.