Cuando me incorporé a la política las mujeres estábamos a la par con los hombres. No éramos políticos, éramos militantes
Hubo un par de profesores que me prestaron atención, que me animaron a dibujar o a pintar, a expresarme. Pero la mayor parte del tiempo se empeñaban en que fuera un jodido dentista o un maestro. Luego, los fans se empeñaron en que fuera un jodido beatle o un Elgenlbert Humperdinck y los críticos se empeñaron en que fuera Paul McCartney.
La luz de las estrellas que se han extinguido hace años todavía nos alcanza. igual que los hombres ilustres que han muerto hace siglos, que nos alcanzan con las radiaciones de su personalidad
Soledad es igual que independencia,la había deseado y conquistado en el transcurso de largos años. Resultaba fría, ¡oh sí!, pero también quieta, maravillosamente quieta y grande como el espacio frío y silencioso en el que giran las estrellas. – El lobo estepario
El camarada Gorbachov ha asegurado que la Unión Soviética apoyará a las fuerzas progresistas y revolucionarias. Eso esperamos.
camarada, conociendo el carácter estricto de las órdenes del camarada Trotsky, estoy tan convencido, tan absolutamente convencido de que la orden dada por el camarada Trotsky es correcta, oportuna e indispensable para la causa, que la suscribo sin reservas. V. Ulianov/Lenin.1918.
Te he dado relaciones, buenos amigos y un compadre como hay pocos. Has viajado por el mundo, te he conseguido buenos puestos, te he dado importancia a través de tus chistes y aventuras. Tienes el cariño de grandes y chicos. En fin, eres todo un personaje.
Estar feliz es un momento. Ser feliz es un estado prolongado. Éste se prolonga porque es siempre recreado y alimentado. Alguien puede estar feliz siendo infeliz, es decir, tiene un momento intenso de felicidad (momento) como el reencuentro con un hermano que escapó de la muerte, igual que puede ser feliz (estado) sin estar feliz (momento), es decir, sin que le suceda algo arrebatador.
La tolerancia significa enterarse cada cual de que tiene frente a sí a alguien que es un hermano suyo, quien, con el mismo derecho que él, opina lo contrario, concibe de contraria manera la felicidad pública.
Creo sin lugar a dudas en el destino, porque el destino lo dirijo yo. Seguramente no a nivel global, pero digamos que soy el socio mayoritario
¿Quién podía ser? No tenía amigos ni otros parientes. Ni siquiera era socio de la biblioteca, así que nunca había recibido notas que le reclamaran la devolución de libros. Sin embargo, allí estaba, una carta dirigida a él de una manera tan clara que no había equivocación posible.