Ésta es una profesión de reglas, sobre todo de las antiguas, y pocos se atreven a romperlas. El respeto a los mayores, o la admiración, o la inercia, pues no sé, nos hacen permanecer estancados. De tarde en tarde sale un torero revolucionario, pero sólo de tarde en tarde
El torero sigue siendo mítico y, cuando expresa la valentía humana frente a la bruta, el pueblo se enardece y los viejos entusiasmos reaparecen.
Preguntándole qué fue lo más embarazoso que le ha ocurrido en el mundo del cine Yo recuerdo que estaba haciendo una escena de lucha con espada y olvidé que estaba en un set cerrado en el que estaba mucha gente, así que le dí un puñetazo en la cara a un hombre adulto por accidente, ¡fue muy embarazoso! Quiero decir que fue muy doloroso en ese momento
¿Quién ha entrado en el portal, en el portal de Belén? ¿Quién ha entrado por la puerta? ¿quién ha entrado, quién?. La noche, el frío, la escarcha y la espada de una estrella. Un varón, vara florida y una doncella
El dulce reposo no sólo da vigor al cuerpo, sino también al espíritu, pero el trabajo abrumador va corroyendo las fuerzas de uno y otro
Lo que cuenta la historia no es de hecho más que el sueño largo, pesado y confuso de la humanidad
Para nosotros, no es un ángel caído del cielo en la animalidad sino un ser en ascendente evolución; no purga sus pecados sobre la tierra sino que hace de ella el escenario de la maravillosa aventura de su vida inteligente, en busca de la libertad y queremos arrancar de esas creadoras fuerzas supremas, el lastre pesado de los siglos de barbarie y de barbarie actual.
Nunca fui orgulloso o interesado y siempre estuve satisfecho con el puesto en el país en el que vivo y al que amo, nunca he buscado ni deseado otro puesto, pero ahora me es penoso estar aquí ocioso y no poder hacer nada por la patria acosada.
Si es difícil vivir, es aún mucho más penoso explicar nuestra vida
Entre las diversas maneras de matar la libertad, no hay ninguna más homicida para la república que la impunidad del crimen o la proscripción de la virtud
El espectro de la violencia homicida ha aparecido en la historia colombiana siempre que se creyó que el hipócrita respeto de los formulismos podía sustituirla obediencia de las obligaciones morales