¿Hemos de seguir persiguiendo a ese pez asesino hasta que hunda al último hombre? ¿Nos ha de arrastrar al fondo del mar?
Juro por la burra de Balaam que, si sigue callando, haré que se arrepienta de su obstinación. Y diciendo estas palabras, el Califa no pudo evitar lanzar sobre el desconocido una de sus peligrosas miradas; éste ni se inmutó: el ojo asesino no le produjo el menor efecto.
No figuraba nombre alguno en la puerta, sólo una foto prendida con unas chinchetas y con los cantos doblados, que representaba el cuerpo sin vida de Manuel Montoliu, ex matador de toros reciclado a peón después de que un animal llamado Cubatisto le abriera el corazón como un libro el 1 de mayo de 1992: Ferrer dio dos ligeros golpes sobre aquella foto.
La manera más efectiva de convertir una persona no violenta en violenta es enviándola a prisión. La justicia criminal y los sistemas penales han estado operando bajo un error enorme, a saber, la creencia de que el castigo disuadirá, prevendrá o inhibirá la violencia, cuando en realidad es el estimulante más potente de violencia que hemos descubierto
La libertad sin oportunidades es un regalo endemoniado y negarse a dar esas oportunidades es criminal