No hay ventura ni desgracia en el mundo, sino la comparación de un estado con otro, he ahí todo. Sólo el que ha experimentado el colmo del infortunio puede sentir la felicidad suprema. Es preciso haber querido morir, amigo mío, para saber cuán buena y hermosa es la vida.
Una resolución enérgica cambia en el momento la más extrema desgracia en un estado soportable
No hay extensión más grande que mi herida, lloro mi desventura y sus conjuntos y siento más tu muerte que mi vida
No podría sobrevenir mayor desventura que librar la imperfecta naturaleza humana del único látigo que la hace progresar: la necesidad y el hambre.
La felicidad no es un premio, sino una consecuencia. El sufrimiento no es un castigo, sino un resultado
¿De qué me sirve ganar 1.000 euros en vez de 800 si están manchados de sangre, si sé que se obtienen con el sufrimiento y la muerte de mucha gente? La suerte de esta parte del mundo es la desgracia del resto
Cualquier teoría de la motivación que merezca la pena debe tratar las capacidades superiores de la persona fuerte y sana, así como también las maniobras defensivas de los espíritus paralizados.
La encrucijada de Europa es esa: o unión e integración, o desunión y desintegración. Espero que los sacrificios valgan la pena
Un aristócrata no es más que un señor del que se conocen sus antecedentes y a pesar de ello es respetado.
La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infini
Se les dice a los cristianos, no solamente que no se depriman ante sus sufrimientos sino que se alegren. Más aún, que se alegren no sólo porque la aflicción sea una disciplina que conduce a un bien futuro, sino porque es un privilegio presente, el privilegio de ser hechos semejantes a Cristo (1829, Sermones no publicados, Vol II, 26, p.197).
¡Oh, todo esto puede ser útil para mostrar que, aunque los viciosos pueden a veces llevar la aflicción a los buenos, su poder es transitorio y su castigo cierto; y que el inocente, aunque oprimido por la injusticia, apoyado por la paciencia, podrá triunfar finalmente sobre la desgracia!
El hombre sobrelleva el infortunio sin quejarse, y por eso le hace sufrir más.
El colmo del infortunio es haber sido dichoso.
Ni la prosperidad envanece al sabio ni la adversidad lo abate.
Siempre que el cristianismo suscita mis dudas, una adversidad dolorosa ocupa el lugar del fasto escéptico y de los armas embriagadores. Me impide respirar. Huele a viejo. Me sofoco.
Parece un poco gafe pero como no creo en esto de la mala suerte me quedo con el hecho de que puedo estar aquí contigo contándotelo y nos podemos reír un rato
Mientras quemaban a un fanático que decía que era el Espíritu Santo, comentó el caballero de La Ferté: ¡Qué mala suerte tienen en esa familia! .
Sin Europa, sin unión política y sin democracia, la marcha del mundo se convierte en una fatalidad sobre la cual el pueblo de nuestro continente habrá perdido el poder de pesar. Cada vez que se trata de pesar sobre el futuro del mundo, se encuentra la necesidad de Europa.
Expresar las emociones humanas más elementales. La tragedia, el éxtasis, el fatalidad del destino...
Dios se sirve regularmente del infortunio como de un estribo para levantarnos.
Lamentar un infortunio pasado, y que no existe, es la más segura vía de crearse otro infortunio.
Sé que voy a sufrir la eterna desventura de vivir esperando vivir pegado a ti, para toda la vida, mi vida
La desventura de España es la escasez de hombres dotados de talento
No hay desgracia mayor que la anarquía: ella destruye los estados, conmociona y revuelve las familias.
Al principio de las catástrofes, y cuando han terminado, se hace siempre algo de retórica. En el primer caso, aún no se ha perdido la costumbre; en el segundo, se ha recuperado. Es en el mismo momento de la desgracia cuando uno se acostumbra a la verdad.