Siempre al valor la adversidad se opuso.
El éxito nos muestra un lado del mundo; la adversidad nos trae el revés de la pintura.
Por los jóvenes hemos de estar dispuestos a soportar cualquier contratiempo y fatiga.
Ve en derechura al hecho, pausadamente, y aporta por anticipado las medidas que deben adoptarse para paliar cualquier contratiempo y reducir las consecuencias a su mínima expresión
La desventura de España es la escasez de hombres dotados de talento
No podría sobrevenir mayor desventura que librar la imperfecta naturaleza humana del único látigo que la hace progresar: la necesidad y el hambre.
La mala suerte no existe. Es algo que nos creemos, una escapatoria. En realidad llamamos infortunio a la conjunción negativa de hechos que no hemos sido capaces de prever.
Tolerable es el infortunio que es común a muchos.
La infelicidad máxima, como la felicidad máxima, modifica el aspecto de todas las cosas.
Todo el mundo descubre, tarde o temprano, que la felicidad perfecta no es posible, pero pocos hay que se detengan en la consideración opuesta de que lo mismo ocurre con la infelicidad perfecta.
Existe el destino, la fatalidad y el azar; lo imprevisible y, por otro lado, lo que ya está determinado. Entonces como hay azar y como hay destino, filosofemos.
Los hombres llegarán a su hora con su psicología y sus pasiones, pero serán como la emanación de ciertas fuerzas, y se los verá a la luz de los acontecimientos y de la fatalidad histórica.
La leve tribulación de un momento nos produce un pesado caudal de gloria eterna.
Yo no tengo tribulaciones, dispongo de dinero como un rentista, no tengo jefe, ni mujer, ni hijos; existo, eso es todo. Y esta tribulación es tan vaga, tan metafísica, que me da vergüenza
Parece un poco gafe pero como no creo en esto de la mala suerte me quedo con el hecho de que puedo estar aquí contigo contándotelo y nos podemos reír un rato
Ha tenido bastante mala suerte con el tiempo, Sr. Piper