La más grande infelicidad es ser presa del temor cuando ya nada queda que esperar.
El colmo de la infelicidad oscila entre el estreñimiento y asistir sin ganas a una reunión mundana.
No podreis ser felices si causáis infelicidad a vuestro alrededor
No está la felicidad en vivir mucho, ni la infelicidad en morir pronto; es feliz aquel que ha vivido lo bastante para merecer morir bien