La superioridad de la inteligencia conduce a la insociabilidad.
Para que pueda trabarse una verdadera amistad, es preciso prescindir de la superioridad que puedan otorgar la edad, los honores, las riquezas o el poder. El único motivo que nos debe incitar a la amistad es la búsqueda de las virtudes y el mutuo perfeccionamiento.
La salud del pueblo está en la supremacía de la ley.
La belleza es una garantía de la posible conformidad entre el alma y la naturaleza. Y consiguientemente una razón para tener fe en la supremacía del bien.
La contemplación de la grandiosidad de la naturaleza siempre confirió nobleza a mis pensamientos, haciendo que olvidara las preocupaciones cotidianas.
La tierra, por la magnificencia de sus horizontes, las frescuras de sus bosques y la pureza de sus fuentes, ha sido y continúa siendo la gran educadora y no ha cesado de llamar a las naciones a la armonía y a la conquista de la libertad.
La montaña oscurece y asume la púrpura magnificencia de las hojas en otoño
Mirara hacia donde mirara, ya fuera hacia la tierra durmiente o a las vastas regiones del espacio, la magnificencia del mundo estaba más allá de la mente humana, se advertía la sublimidad de Dios y la majestad de su presencia.
¡Qué sublimidad en sus máximas! ¡Qué profunda sabiduría en sus discursos! ¡Qué presencia de mente, qué sutileza, qué idoneidad, en sus respuestas! ¡Qué grande el dominio sobre sus pasiones! ¿Dónde está el Hombre, dónde el filósofo, que pudiera vivir así y morir así, sin debilidad, y sin ostentación?
La educación es el desarrollo en el hombre de toda la perfección de que su naturaleza es capaz.
No estés orgulloso de tu saber, toma consejo tanto del ignorante como del sabio. No se alcanzan los límites del arte y ningún artista posee la perfección total. Una bella palabra está más escondida que la esmeralda, pero se la puede encontrar en la sirvienta que trabaja en el molino.
Del trabajo del obrero nace la grandeza de las naciones.
En este mundo las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres; en la religión y en la sociedad ellas son elementos muy importantes. Mientras se impida a las mujeres alcanzar sus más elevadas posibilidades, los hombres serán incapaces de lograr la grandeza que podría ser suya.
¡Raza! Es un sentimiento, no una realidad; noventa y cinco por ciento, al menos, es un sentimiento. Nada podrá hacerme creer que las razas biológicamente puras existan actualmente. Irónicamente, ninguno de los que ha proclamado la nobleza de la raza Teutónica era un Teutón. Gobineau era francés, Chamberlain, un inglés; Woltmann, un judío; Lapouge, otro francés.
Después de las riquezas tienen en mucho la nobleza que llaman de linaje (¡oh, nombre vano y de burla si no te acompaña virtud!)
¡Cuántas veces los signos de poder ostentados por los potentes de este mundo son un insulto a la verdad, a la justicia y a la dignidad del hombre! Cuántas veces sus ceremonias y sus palabras grandilocuentes, en realidad, no son más que mentiras pomposas, una caricatura de la tarea a la que se deben por su oficio, el de ponerse al servicio del bien.
Sé orgulloso, porque en el orgullo va el respeto a la dignidad de tu persona y de tu labor
El cometido actual de la Corona es el que corresponde a una sociedad moderna y sólo queda abolir la actual prelación del varón sobre la mujer en la línea sucesoria para poner del todo a la altura de los tiempos la Corona
Crecer sin que la altura me haga perder de vista lo importante. Y lo importante... Es la vida.
-Yo hallé siempre más bella la majestad caída que sentada en el trono.
Harta misericordia nos hace a todos los que quiere Su majestad entendamos que es El, el que está en el Santísimo Sacramento. Mas que le vean descubiertamente y comunicar sus grandezas y dar de sus tesoros, no quiere sino a los que entiende que mucho desean, porque estos son sus verdaderos amigos
La costumbre disminuye la admiración, y una mediana novedad suele vencer a la mayor eminencia envejecida.
-No está en nuestra mano el no haber nacido, pero se puede reparar esa falta. El echo de suprimirse es el más honorable de los actos, casi da derecho a vivir.
Húmedo le estrechó la mano y, en lugar de la zarpa aplastante que esperaba, sintió el apretón firme de manos de un hombre honorable y contempló la mirada tranquila, honrada y tuerta de Asidor D'Oropel.
Sabiamente, Juan Antonio Villacañas afirma que la poesía, antes que con la palabra, se hace con los ojos, y los ojos, la visión, son la metáfora por antonomasia del conocimiento. El poeta es el iluminado, en la acepción original del término, y es, por tanto, también el que ilumina.
Egar es el hombre gris por antonomasia
El arte de narrar hoy se acerca a su fin, y esto porque está desapareciendo lo que es el lado épico de la verdad, es decir, la sabiduría. (...) Más bien esto es un síntoma (...) de fuerzas productivas seculares que han sacado poco a poco a la narración del ámbito del habla, y que al tiempo hacen perceptible una nueva belleza en aquello que así desaparece.
La belleza es un reino muy corto.
El vino da brillantez a las campiñas, exalta los corazones, enciende las pupilas y enseña a los pies la danza.
Cuando uno está de pie en la cima del mundo, se es demasiado humilde como para pensar acerca de los récords
Por ello amo la noche, cima donde se me da su gracia. Ni desnudez ni ropaje. El llega a las cuevas de mi corazón alargando las galerías redondas de mis ojos. Yo le penetro como espada suya a cambio de la claridad con que él me traspasa.
No hagas estima de ti por tu apersonamiento físico o los bienes que la fortuna te deparó, sino por tu prestancia moral o los bienes del alma.
Llegan incluso a contraer matrimonio con ella, prorrogando su placer criminal con el refinamiento de un epicúreo. Pero con más frecuencia se encamina directamente a su objetivo, vence por la fuerza y devora a su víctima en un festín.
No, no, repito, la castidad no es una virtud, no es más que una convención que tuvo su origen en un refinamiento del libertinaje.
Combatiré por la primacía del hombre sobre el individuo
No soy primariamente una defensora del capitalismo, sino del egoísmo; y no soy primariamente una defensora del egoísmo, sino de la razón. Si uno reconoce la primacía de la razón y la aplica consistentemente, todo lo demás viene por descontado. Esto, la supremacía de la razón, era, es y será el principal interés de mi trabajo, y la esencia del objetivismo
¿A un día de verano compararte? Más hermosura y suavidad posees.
Estamos en el buen camino. No miréis ni a derecha ni a izquierda, porque éste es el mejor para nosotros. No nos distraigamos en considerar la hermosura de otras vías, saludemos simplemente a quienes transitan por ellas y digámosles con sencillez: que Dios nos guíe hasta encontrarnos en su morada