Todo se resume en una sentencia muy sencilla: existen buenas y malas maneras de hacer las cosas. Usted puede practicar el tiro ocho horas diarias, pero si la técnica es errónea, sólo se convertirá en un individuo que es bueno para tirar mal
Quedate tranquilo, los cago a puteadas a todos estos hijos de puta todos los días, ¿y vos querés que no me tiren? Me van a tirar todo lo que puedan y me chupan los dos huevos.