Algunas personas nunca aprenderán nada por la sencilla razón de que lo entienden todo demasiado pronto.
Cuando uno hace un papel como éste no puede irse a casa y seguir viviendo su vida como si nada hubiera pasado. Durante siete meses viví todos los días como Muhammad Ali e incluso mis amigos se vieron obligados a participar de mi autoimpuesta esquizofrenia. Todavía hoy me siguen llamando campeón.