Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión
En España la forma mejor de asegurarse una larga estancia en prisión en estos momentos es ingresar en ETA, con una particularidad: que desde el día en que un malhechor de ETA pone la bomba hasta el día que ingresa en la cárcel cada vez pasa, cada vez transcurre menos tiempo.
Nuestro sistema es la medida del absurdo, ya que tratamos al delincuente a la vez como un chico, de modo de tener derecho a castigarlo, y como un adulto, para poder negarle consuelo.
Tengo que decir que estoy a favor de la flagelación pública. Para un tipo de criminal para el que esta humillación podría funcionar particularmente bien es el delincuente juvenil, muchos de los cuales consideran un honor el ser enviados a un correccional de menores. Y no sería algo tan 'suave' el ser flagelado públicamente.
El sueño es el jardín preparado para las dudas, no sabes lo que es verdad, lo que no lo es. Te parece que es un ladrón y lo fusilas y después te comunican que ha sido un soldado, así ocurrió conmigo exactamente, por esto te llamé para decirme -sin error lo que es verdad- lo que no lo es.
Él llegaba siempre tarde por principio, siendo el suyo que la puntualidad es un ladrón del tiempo.
Un político, que extermina hombres para ascender, es considerado, según su éxito, como un facineroso o como un héroe.
Aquí te pillo aquí temazo, aquí las patadas, no hay besos ni abrazos