Existir es emerger desde adentro hacia afuera. Yo me coloco fuera y en ese momento existo. Lo que existe es lo que coloco fuera de mí, ¿qué coloco fuera de mí?: mi propio ser. saco de mi todo lo que existe, sacándome frente a mí mismo
Una serpiente trazó un vértice para el sol -en no holladas playas sacó su lengua y tamborileó. ¿Qué fuente escuche? ¿Qué helados discursos? La memoria, confiada a la página, se había muerto.
A los seis años yo cargaba un costal y sembraba papas. Marcaba los surcos en los que yo había sembrado cada papa. A los 4 ó 5 meses veía cómo, en el lugar en el que yo había colocado una papa, ahora aparecían 15 ó 20 papas. Eso me parecía mágico. Me sentía partícipe de esa magia.
La pobreza a menudo priva al hombre de toda virtud: es difícil que un costal vacío se mantenga derecho
Con una chica en mi cama y una bolsa de rama pienso, Dios me ama
Ese sol es el mismo de ayer, pero vos podes ser alguien nuevo cada día. Amigo, no dejes que te haga bolsa los cambios de la palanca la caja del corazón. Si el mundo da vueltas en torno a un eje no lo imites que te vuelve aburrido como él.
Todo soldado francés lleva en su mochila el bastón de mariscal
Hada fiel que mi dicha con sus hechizos forja, es moneda en mi alforja y en mi ruleta es ficha.
El insulto, el presidio y la amenaza de muerte no pueden impedir que el utopista sueñe...