Se llama bueno al que quiere ser siempre el primero, pero también al que no quiere sobresalir en detrimento de nadie
El sobresalir en el ajedrez, Watson, es signo de una mente intrigante.
Todo el que aspira a avasallar a sus semejantes, se ve obligado a ser impostor y sanguinario.
Estudié la vida de grandes y famosos hombres y mujeres, y descubrí que aquellos que llegaron a descollar fueron los que emprendían todo trabajo que les tocase hacer con todo vigor, energía, y entusiasmo de que eran capaces.