Nuestra alternativa en Europa es ir a la cola y servir de rompeolas al Tercer Mundo, eligiendo la vía del capitalismo. Sorprende que la izquierda haya apostado por Europa.
Cuanto más progresan los hombres por la senda de la cultura, tanto más suelen las personas concretas, en virtud del avanzado proceso de división del trabajo, producir cantidades de bienes del orden superior bajo el supuesto tácito y, de ordinario también correcto, de que otras personas producirán por su parte las correspondientes cantidades de los bienes complementarios.
El mayor logro de la razón es el descubrimiento de las ventajas de la cooperación social, y su corolario, la división del trabajo.