Todo muere repuso ella, hablando siempre para el príncipe Lír. Es bueno que todo muera. Quiero morir cuando mueras tú. No dejes que me hechice, no permitas que me haga inmortal. No soy una unicornio, no soy una criatura mágica. Soy humana, y te quiero.
El hombre es una criatura de esperanza e inventiva y ambas cualidades desmienten la idea de que no es posible cambiar las cosas.
Quizás el nacimiento del arte ocurra en el momento en que el último hombre que aspira a vivir de él haya desaparecido, y para siempre
¿La educación de un niño comienza cien años antes de su nacimiento o no?