Bajó los ojos y luego quiso mirarme pero no pudo. Durante algunos minutos probó a dominar su emoción, pero de pronto me volvió la espalda, puso los codos en la barandilla del muelle y se deshizo en lágrimas
Será será una celebración cada regreso al hogar desembarcar en su muelle pasión y por un tiempo anclar.
Mas la conciencia me asegura, es buena escolta que hace al hombre franco bajo el amparo de saberse pura
Mi padre siempre me amparó por desgraciado y me tuvo un sitio en su corazón.
Sólo la noche posada en tus cabellos, la noche raspándonos los ojos, la noche uniéndonos y separándonos.
La felicidad es como una mariposa. Cuanto más la persigues, más huye. Pero si vuelves la atención hacia otras cosas, ella viene y suavemente se posa en tu hombro. La felicidad no es una posada en el camino, sino una forma de caminar por la vida
Será será una celebración cada regreso al hogar desembarcar en su muelle pasión y por un tiempo anclar.
Bajó los ojos y luego quiso mirarme pero no pudo. Durante algunos minutos probó a dominar su emoción, pero de pronto me volvió la espalda, puso los codos en la barandilla del muelle y se deshizo en lágrimas
La mentira, que una vez fue un medio liberal de comunicación, se ha convertido hoy en una más entre las técnicas de la desvergüenza con cuya ayuda cada individuo extiende en torno a sí la frialdad a cuyo amparo puede prosperar.
Mi padre siempre me amparó por desgraciado y me tuvo un sitio en su corazón.