La tarea del educador moderno no es podar las selvas, sino regar los desiertos.
Analizar un símbolo es como pelar una cebolla para encontrarla.
Una característica típica del estilo zen es que en la acción se compromete a fondo y va hasta las últimas consecuencias. En todo se entrega total y libremente sin consideración de sí mismo. No confunde la espiritualidad con el pensar en Dios mientras uno pela patatas. La espiritualidad zen consiste justamente en pelar patatas.