A los hombres fuertes les pasa lo que a los barriletes; se elevan cuando es mayor el viento que se opone a su ascenso
Del camino del Go, la belleza de Japón y del Oriente se habían desvanecido. Todo se había vuelto ciencia y reglas. El camino hacia el ascenso de categoría, que controlaba la vida de un jugador, se había convertido en un meticuloso procedimiento de puntaje. Uno conducía el enfrentamiento con la única meta de ganar, y no había margen para recordar la dignidad y la fragancia del Go como arte.
Lo que llamamos progreso es el cambio de un inconveniente por otro.
(...) Antes en China todos eran iguales, solo tenían campos de arroz y todos eran pobres, ahora el desarrollo ha dado desigualdad y progreso donde estaban estos campos de arroz ahora hay grandes industrias como una muestra de su importante desarrollo