No se si me entendéis que no os enamoréis chicos y chicas pillar esto porque lo recordareis
Cuando frecuentaba el bosque de pequeña, me decían que una serpiente podría picarme, que podría coger una flor venenosa o que los duendes me podrían raptar, pero continué yendo y no encontré sino ángeles, mucho más tímidos ante mí de lo que yo pudiera sentirme ante ellos.
La razón es como una olla de dos asas; se la puede coger por la derecha o por la izquierda.