La belleza es hija del pensamiento. Es obra de los ojos que la contemplan a través de los arbitrarios códigos de la memoria. No existe de por sí. Existe porque nosotros la concebimos en ese universo casi mágico de las emociones.
Es horrible admirar el libro de un hombre y después conocerlo, y destruir todo el placer que causó su obra con unas pocas posturas egocéntricas, de modo que no sólo a uno le disgusta su personalidad, sino que nunca puede volver a leer nada de él con una mente abierta. Su pequeño ego malo siempre está espiándolo a uno detrás de las palabras.
Ciertamente es una prueba impresionante de la solidez esencial de la tradición de que en el caso de todos estos miles de copias, que han tenido su origen en tantos diferentes lugares de la Tierra y en medio de condiciones de tanta diversidad, las variaciones del texto sean tan enteramente cuestiones de detalles, no de sustancia esencial.
Cualquier texto necesita de una cosa: que el lector o la lectora se entregue a él de forma crítica, crecientemente curiosa.
Lo peor es la autocomplacencia. En esta compañía nunca nos hemos confiado. Yo nunca me quedaba contento con lo que hacía y siempre he tratado de inculcar esto mismo a todos los que me rodean
Si mis escritos, en general, han sido útiles para mis contemporáneos, espero que estas memorias no caigan en saco rato para los que puedan venir detrás de mí, y especialmente en cuanto a la promoción de la virtud y la piedad, que, espero que yo pueda decirlo, he procurado practicar, y he tratado de inculcar a los demás
Pienso que un mensaje extraterrestre será tratado mucho más como una materia de estudio académico que como una mera serie de titulares periodísticos.
Todo el estudio de la música campesina fue para mí de una importancia capital, pues me permitió liberarme de la tiranía de los sistemas modales mayor y menor que había padecido hasta entonces.
La combinación de movimientos generó la destreza y tal vez la astucia. La astucia lo hizo cazador. Ahí nació el artista. Cada animal que el hombre cazaba era una puesta en escena distinta. Cazar era relacionar distancias, olores, vientos, audacias, prudencias, velocidades y quietudes. Cazar era una obra de arte que jamás se repetía. Por siglos y siglos el hombre fue artista y no pensador.
El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre.
Cuando comienzas un retrato y buscas una forma pura, un volumen limpio, a través de eliminaciones sucesivas, llegas inevitablemente al huevo. Del mismo modo, comenzando con el huevo y siguiendo el mismo proceso a la inversa, terminas con el retrato
Porque un objeto desentrañado pierde de golpe su volumen y se reduce a un concepto.
Que otros canten mis temas lo tomo como una caricia
¿Hay algo que...Esto...Prefieres que la policía no encuentre? -No. -O sea, a mí me da igual, pero en Los Ángeles todo el mundo tiene algún que otro mal hábito, o si no, no estaríamos aquí...-No, Lisa --dijo Evans-. No tomo drogas, si es eso lo que quieres decir.
Enviar una carta es una excelente manera de trasladarse a otra parte sin mover nada, salvo el corazón.
Para alguien que sabe, la ignorancia es tan buena como el conocimiento, ya que ambos forman parte del proceso de saber, aunque la ignorancia de este tipo es distinta de la ignorancia del que no reflexiona. En el modo de ser, consiste en poseer mas conocimientos
No me imagino a ningún gran actor de la historia sin un buen libreto detrás.
Su principal contribución sería su demostración de que todavía es posible ser un erudito en el siglo XX
Mi conducta al respecto, ha sido la de mantener un prudente silencio, como contribución a la concordia entre mis conciudadanos
Si conduces un coche, cobraré un impuesto por la calle, si quieres sentarte, cobraré un impuesto por la silla, si tienes mucho frío, cobraré un impuesto por la calefacción, si te vas de paseo, cobraré un impuesto por los pies; recaudador de impuesto, porque soy el recaudador de impuesto.
Al cumplir los setenta años me he impuesto la siguiente regla de vida: No fumar mientras duermo, no dejar de fumar mientras estoy despierto, y no fumar más de un solo tabaco a la vez.
Todo lo que el hombre siente profundamente o imagina claramente queda impreso en el subconsciente y se manifiesta en los menores detalles.
Del corazón no se arranca nada, el corazón no es de papel y, en él, la vida no está escrita con tinta, no se puede romper en trozos, no se pueden borrar largos años que se han impreso en el cerebro, en el alma.