La inflación es injusta, la deflación inconveniente
Lo que llamamos progreso es el cambio de un inconveniente por otro.
Qué inapropiado llamar Tierra a este planeta, cuando es evidente que debería llamarse Océano
Un acto sexual se considera apropiado cuando las parejas utilizan los órganos definidos para la relación sexual y nada más. La homosexualidad, ya sea entre hombres o entre mujeres, no es inapropiada en sí misma. Lo que es inapropiado es el uso de órganos que ya han sido definidos como inapropiado para el contacto sexual.
No tengas por importuno al que pida cosas justas
Las cartas de recomendación son las que se entregan a un inoportuno para que vaya a importunar a otro.
Prefiero ser inoportuno e indiscreto antes que adulador y taimado.
Cuando una mujer ha sufrido maltrato reune unas características que hacen que pierda su salud mental, o su estado emocional es inadecuado
Un desarrollo inadecuado seria una tragedia.
El ingenio, si es de otros, es siempre molesto
Las chicas sin belleza son desgraciadas porque pierden cualquier posibilidad de que las amen. A decir verdad, nadie se burla de ellas ni las trata con crueldad; pero parecen transparentes y nadie las mira al pasar. Todo el mundo se siente molesto en su presencia y prefiere ignorarlas.
Incluso este París fastidioso y enfermo parece acoger a los jóvenes soles, y como con un inmenso abrazo tiende los mil brazos de sus tejados colorados.
El secreto de no hacerse fastidioso consiste en saber cuando detenerse.
Estoy en la colina, mi corazón es como una balsa que se aleja en una separación infinita y va más allá de los recuerdos hasta el pesado mar sin estrellas en la noche cerrada y oscura.
Nunca, en el largo curso de la historia, despertó nación alguna tan gloriosamente después de tan torpe y pesado sueño como España en 1808
Su compañía me hacía feliz por muchas razones. A la luz de día no había perdido su encanto. Era, sin duda, la más hermosa criatura que jamás había visto, y el desagradable recuerdo que conservaba de su aparición en el curso de mi sueño infantil se había trocado en una placentera sensación.
La sátira es desagradable a aquellos que la merecen.
La política en una obra literaria es algo así como un tiro de pistola en medio de un concierto, algo grosero y a lo que no podemos, sin embargo, dejar de prestar atención.
En un rincón una pareja se entretenía en las preliminares de un juego sexual. Shevek miró para otro lado, con repugnancia. ¿Hasta en el sexo eran egoístas? Acariciarse y copular en presencia de gente sin pareja era tan grosero como comer en presencia de un hambriento.
Cabe preguntarse si en ciertas clases populares no existe más duplicidad que en la alta sociedad, que sin duda se reserva para nuestra ausencia las frases descorteses, pero cuya actitud hacia nosotros no seria insultante si estuviéramos apenados
No hay nada más terrible, insultante y deprimente que la banalidad.
Me odian porque me he adelantado con la chaqueta que ellos pensaban ponerse.
Cuando me siento observado por el objetivo, todo cambia: me constituyo en el acto de posar, me fabrico instantáneamente otro cuerpo, me transformo por adelantado en imagen.
Evaluar y prepararse a celebrar lo que se puede conseguir antes de hacerlo es un ejercicio estéril, antipático e innecesario que nunca presagia cosas buenas. Lo ideal es estar llenos de expectativas e ilusión, pero no evaluar lo que haría si, sino hacerlo después.
Apoyó la mejilla contra el borde de la bañera y sintió cómo el frío le mordía la piel. Era tan hermosa. Allí, flotando en la superficie del hielo. Los lazos que los unían aún seguían vivos. Nada había cambiado. Nada era diferente. Dos de la misma naturaleza.
Cuando nos vemos al borde del abismo y parece que Dios nos ha abandonado, ya no vacilamos en esperar de él un milagro.
Es improcedente hablar de reforma sin hacer referencia a la forma.
Sería enteramente incorrecto considerar los errores como lo principal cuando lo son, en realidad, los éxitos.
Dicen esas cosas en nombre de la corrección política. Yo soy políticamente incorrecto y la corrección política no es más que la mordaza que antiguamente se llamaba censura e Inquisición. Además yo hablo con palabras de escritor, no con eufemismos de personas que sólo quieren ganar votos.
Me gustaban sus caricias y su pelo, y sus horas que eran mías, y mis labios en su piel. Y el aroma de ese perfume indiscreto que acostumbraba en el cuello donde tanto le busqué.
Prefiero ser inoportuno e indiscreto antes que adulador y taimado.
Un tonto resulta aburrido, muy aburrido, pero un pedante es inaguantable
Muda la admiración, habla callando, y, ciega, un río sigue, que -luciente de aquellos montes hijo- con torcido discurso, aunque prolijo tiraniza los campos útilmente.
La Gran Enfermera tiene tendencia a alterarse mucho cuando algo impide que su equipo funcione como una máquina bien aceitada, exacta, de precisión. Cualquier objeto desordenado o fuera de lugar o en medio del paso la convierte en un blanco hatillo de sardónica furia.
El buen gusto estaba fuera de lugar cuando se trataba de la muerte, que constituía la esencia del mal gusto.
Los problemas son como un perro sarnoso callejero... juega con él una vez, y te seguirá a casa.
La literatura. A lo que no tenga encanto y cierta serenidad no podremos llamarlo literatura. Incluso en la crítica debe hallarse alguna amenidad; si falta por completo, entonces ya no es literatura. En los periódicos encontramos todo el tiempo esta repelente controversia. Donde no hay ninguna delicadeza no hay literatura.
Como humorista profesional, recibo a menudo cartas de lectores interesados en la naturaleza básica del humor. '¿Qué clase de persona enferma, perversa y repelente eres...?', suelen preguntar, '¿... que hace chistes sobre prender fuego a una cabra?
Cuando Bill Thompson (editor) me llamó para darme la noticia, pensé que sólo hablaría de u$s 5. 000 o algo parecido. ¡Pero él dijo U$S 400. 000! Mi esposa no estaba en casa y lo único que pude pensar en hacer fue salir corriendo a comprarle un secador de pelo. Corría a los tropezones por la calle y pensé que si no prestaba atención podía ser atropellado por un auto...
Yo era un niño muy curioso y, cuando tenía diez años, cayó en mis manos un libro sobre ovnis. Casualidad o no, en aquella época en mi Vitoria natal se produjeron algunos incidentes de este tipo, no muy lejos de mi barrio. Pues allá me fui, con una grabadora que compré gastando todos mis ahorros. Y hasta ahora.
Sería curioso y tal vez sorprendente descubrir cuánto influye el placer de respirar en nuestros ideales más elevados y trascendentales.
No voy a decir que lo repetiría, pero me vino bien. Me movía por inercia, no tuve ni un mes para pararme a reflexionar. Gracias al desafortunado incidente, llegué a mi casa y me planteé muchas cosas de mi vida.
Evitad lo vulgar en todo lo que escribáis. Cada estilo, por poco noble que sea, tiene su nobleza. El descarado género burlesco logró, en un principio y a expensas del buen sentido, engañar la vista y atraer por su novedad.
Un maestro que permanece mudo cuando se enseña el error, y no obstante pretende ser un maestro de la verdad, es peor que un fanático descarado y con su hipocresía hace más daño que un hereje... éstos no quieren ofender a nadie, o decir una palabra en favor de Cristo, o combatir al diablo y al mundo
Soy el culpable de haber malcriado al vestuario
Los jóvenes ya no me comprenden. Se van a otra parte (... ). Es un poco temprano para que me suceda eso que, en general, es la suerte de todo artista (... ). La juventud siempre quiere derribar lo ya hecho. Pero no por eso voy a mostrarme malhumorado con ellos.
Los problemas son como un perro sarnoso callejero... juega con él una vez, y te seguirá a casa.
Los problemas son como un perro sarnoso callejero... juega con él una vez, y te seguirá a casa.
Los problemas son como un perro sarnoso callejero... juega con él una vez, y te seguirá a casa.
Los problemas son como un perro sarnoso callejero... juega con él una vez, y te seguirá a casa.
Los problemas son como un perro sarnoso callejero... juega con él una vez, y te seguirá a casa.