La clase trabajadora puede ser perjudicada, degradada u oprimida de tres maneras: descuidándolos en la infancia, cuando se los sobre carga de trabajo o cuando se les paga bajos salarios por su trabajo.
Si un hombre puede vaciar su billetera en su cabeza, nadie le podrá robar nada. La inversión en conocimiento paga los mejores intereses
En este país la remuneración de los responsables políticos no es homologable al del resto de responsables políticos en Europa el ejercicio público no es una función lucrativa, pero hay ciertos límites. No es seguro que las remuneraciones en el sector pulbico estén a la altura de las responsabilidades y por eso mato por la Paz.
La discriminación económica y profesional es determinada mucho más por las sexistas actitudes sociales que por la ley. Ni en igualdad de oportunidades, ni en igualdad de remuneración a trabajo igual, hay, ni con mucho, paridad entre la mujer y el hombre.
No se puede gobernar a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes. No se pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir, en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley les señala
Todo lo que paguemos significa la retribución de lo que recibimos y una retribución correcta y honesta
Los analistas interpretaron erróneamente mi teoría de la genitalidad. Habían oído decir que la privación de satisfacciones sexuales era la causa de las neurosis, y entonces dejaron que sus pacientes se satisficieran, y procuraron curar rápidamente. Descuidaban todos ellos el hecho de que la esencia de la neurosis era la incapacidad de obtener gratificación
El hombre se aproxima con su obra a la gratificación de sus deseos
Sólo en términos de asignación de recursos de tiempo, la religión no es muy eficiente. Hay mucho más que podría hacer en una mañana de domingo
Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.
El estadio de Zlin, situado en la zona industrial y feísimo, se halla enfrente de la central eléctrica: el viento barre el humo de las chimeneas, el hollín y el polvo, que caen en los ojos de los deportistas. Pese a tales inconvenientes, a Emil comienza a gustarle ese estadio, el aire pesado que se respira en él es bastante más puro que el del taller.
El hundimiento de una creencia crea una nueva dimensión del sujeto, al obligarle a conducir su personalidad a lo largo de un eje situado fuera del plano de aquella