La diferencia entre un veneno, una medicina y un narcótico es sólo la dosis.
La ciencia es el estupefaciente al uso... hasta el día en que su mismo progreso permita poner en circulación un estupefaciente más poderoso.
Los cambios psíquicos y los estados sublimes de conciencia provocados por los alucinógeno se encuentran tan alejados de la vida ordinaria que resulta casi imposible describirlos en el lenguaje corriente. Una persona bajo los efectos de un alucinógeno abandona su mundo familiar y actúa según otras normas, en otras dimensiones y en un tiempo distinto.
La esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte.
No hay nada más estimulante que un caso donde todo va contra usted
La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas.
No se queda uno porque quiera a alguien: dejamos de irnos si no detestamos a nadie, y nos vamos cuando odiamos. Sólo lo desagradable nos mueve a obrar. Somos cobardes.
La ignorancia es desagradable cuando la acompañan las riquezas.
Aprendí mucho a escuchar lo que el estadio dice. ‘A lo loco se vive mejor’, nace de una parte de la hinchada que privilegia las emociones, y creo que al estadio le molestó ese apoyo, porque lo consideró inmerecido. A veces se silba un cambio, a veces silba a alguien que a criterio de la mayoría ha dejado de merecer ese apoyo. Si ilusionar merece ese reconocimiento, desilusionar merece reprobación. Esto que estoy produciendo desilusiona, y tengo que aceptar la reprobación.
El ingenio, si es de otros, es siempre molesto
La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios, y no tener nada que descubrir
Ese sol es el mismo de ayer, pero vos podes ser alguien nuevo cada día. Amigo, no dejes que te haga bolsa los cambios de la palanca la caja del corazón. Si el mundo da vueltas en torno a un eje no lo imites que te vuelve aburrido como él.
Si todo el año fuera fiesta, el deporte sería tan tedioso como el trabajo.
Les diré cómo sobreviví. Les diré que en las malas mañanas, se siente imposible encontrar placer en algo porque tengo miedo de que pueda serme arrebatado. Ahí es cuando hago una lista en mi cabeza de cada acto de bondad que he visto a alguien hacer. Es como un juego. Repetitivo. Incluso un poco tedioso después de más de veinte años. Pero hay juegos mucho peores que jugar.
Incluso este París fastidioso y enfermo parece acoger a los jóvenes soles, y como con un inmenso abrazo tiende los mil brazos de sus tejados colorados.
El mundo exterior es el fastidioso fenómeno concomitante de una situación incómoda.
En aquellos días aprendí dónde hay que interrumpir la discusión para que no se transforme en embuste y dónde ha de empezar la resistencia para salvaguardar la libertad.
Es un embuste aquello de que Bolivia se hizo contra la realidad geográfica e histórica. Sólo por el capricho y la ambición de los doctores altoperuanos.
El hombre, a quien el hambre de la rapiña acucia, de ingénita malicia y natural astucia, formó la inteligencia y acaparó la tierra. ¡Y aún la verdad proclama! ¡Supremo ardid de guerra!