La crítica literaria suele proceder de déficit de amor.
Desde hace algunos años practico a mi manera el arte de lo poco. Trato de transformar la pasividad en acción. Camino menos, pero miro mejor. A falta de actuar, pienso. Ya no doy brincos con las piernas, sino con la mirada. Me gustaría transformar el déficit en cualidades; al dejar de ser actor, convertirme en un espectador privilegiado
La música encarna sentimiento sin forzar a que se sostengan y se combinen con el pensamiento, como es obligación en la mayoría de las artes y especialmente en el arte de las palabras.
El teatro tiene como elemento definitorio la obligación de presentar una reflexión sobre todas las cosas que importan
Vivimos un modelo social cambiante, con la reducción inevitable de las audiencias de los medios tradicionales ante Internet y el mundo digital. La presión de la inmediatez, el miedo que suscitan los cambios venideros no puede, ni debe, hacernos olvidar el compromiso inquebrantable que tenemos con la verdad, a pesar de que esta duela o no venda periódicos.
Nosotros llegaremos al público en el futuro, porque ese es el compromiso que tenemos con nuestros inversores y nuestros empleados
El sistema centralista es muy bueno con respecto al tamaño, la simplicidad y la construcción: le falta sólo una cosa - el individuo deja de pertenecerse a sí mismo en tal sistema-, no puede apreciar su propio valor, su vida, y nadie se da cuenta de él
La falta de curiosidad o inapetencia por las culturas ajenas es, a mi entender, un índice de decadencia y pasividad, porque la cultura afectada por este síndrome se convierte en mero objeto de contemplación.
El que yo tenga cariño, y muchas veces demasiado cariño, a la sabiduría, obedece al hecho de que me recuerda a la vida. Tiene ella el mismo mirar, la misma risa ¿Qué culpa tengo yo de que las dos se parezcan tanto?
No es mi culpa que así estemos constituidos: la mitad de contemplación desinteresada y la mitad de apetito.
La mejor crítica es la que no responde a la voluntad de ofensa sino a la libertad de juicio.
Yo no he sufrido ninguna ofensa personal, ni por el rey ni por el gobierno actual. No siento odio hacia Humberto de Saboya, pero odio á todos los reyes, porque ellos impiden la realización de mi ideal, la República universal.
Una figura excepcional entra en la historia. El nombre de Francisco Franco, será ya un jalón del acontecer español y un hito, al que será imposible dejar de referirse para entender la clave de nuestra vida política contemporánea. Con respeto y gratitud quiero recordar la figura de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernación de estado.
Damos la responsabilidad de una tienda que vende 30 millones de euros a una persona de 25 años, que es la que dirige una tienda
Las deudas son como cualquier otra trampa en la que se es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir.
Todo lo que veo es deseo venganza y trampa en la nación donde acampa la corrupción y el hampa, una estampa de desidia de conformismo y envidia la tibia fragilidad con la que lidian mis familias.
Si la culebra pudiese hablar, sería el mayor calumniador del león. Los hombres reptiles por eso persiguen con su lengua a las almas superiores