La madre del decoro, la savia de la libertad, el mantenimiento de la República y el remedio de sus males es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura
¿Dónde está la salvación que, mortal, buscas? ¿De qué pediré perdón? No me importa, si en mi vida ni hay remedio ni entra Dios, me importa ser siempre yo, mis dioses colores son.