Se dice que seguimos el camino que cada uno ha tomado porque alguien nos dijo que lo tomemos, se dice que el agua que fluye simplemente por el valle está fluyendo, porque alguien le dijo que lo hiciera. Qué pobre es la sabiduría humana.
Hasta donde podía ver, el mundo entero desplegaba la misma exuberante riqueza que el valle del Támesis. Desde cada colina a la que yo subía, vi la misma profusión de edificios espléndidos, infinitamente variados de materiales y de estilos.
Se prohíbe recompensar al delator y al traidor, por más que agrade la traición y aún cuando haya justos motivos para agradecer la delación.