Tu corazón es una bocina prohibida por las ordenanzas de tráfico.
Cuando anuncian por el altavoz que se ha perdido un niño, siempre pienso que ese niño soy yo.
Sofía.- Los pontífices además, siempre han usado la mitra terminada en dos cuerno; el dogo de Venecia comparece siempre con un cuerno en mitad de la cabeza; el Gran Turco lo hace salir por fuera del turbante alto y enhiesto, en forma de redonda pirámide.
Eso de andar a vueltas un hombre con un animalito de colmillo en ristre o de cuerno en astillero no es del género humano: es del género animalesco.
Se prohíbe recompensar al delator y al traidor, por más que agrade la traición y aún cuando haya justos motivos para agradecer la delación.
El Canon es agua pasada, se paga y ya está, a quién no le guste que se aguante. Yo también pago muchas cosas que no me gustan
¿Tiene mayor mérito sufrir los tormentos de la mente o con tronante cañón combatir el agitado piélago y poner fin en lo futuro a toda lucha...?
Es fácil pedir más éxitos, una mejor posición profesionalmente, pero para mí, eso no se puede pedir. No soplas una vela y llegan los campeonatos. Hay que trabajar y volver a la senda de las victorias. Ganar o no es difícil, pero tarde o temprano voy a volver a ganar
Solo, con la ventana abierta a las estrellas, entre árboles y muebles que ignoran mi existencia, sin deseos de irme, ni ganas de quedarme a vivir otras noches, aquí, o en otra parte, con el mismo esqueleto, y las mismas arterías, como un sapo en su cueva circundado de insectos.
Aunque le pinten rayas a un sapo no se convierte en tigre.