Jamás la falta de fe o el descreimiento han dicho una mentira o apretado el gatillo de un arma
La fascinación por el teatro entró en mi alma gracias a tres acontecimientos que marcaron profundamente mi alma infantil: participé en el entierro de un bombero, vi un ataque epiléptico y escuché cantar al príncipe chino.
¿Burbujas? vamos Sharon! Soy el jodido Ozzy Osbourne, soy el príncipe de las jodidas tinieblas. Malvado! Malvado! ¿Que mierda hay de malvado en unas burbujas?
Es más fácil apoderarse del comandante en jefe de un ejército que despojar a un miserable de su libertad.
Si de algo me jacto, es de haber practicado todas las disciplinas del hermosísimo oficio de periodista. Yo he sido corrector de pruebas, traductor de cables, emplanador editorialista, columnista, reportero, asistente de reportero gráfico, jefe de redacción, director a ratos. Yo he hecho todas las disciplinas del periodismo. Las he ejercido y con igual alegría en cualquiera de sus sectores.
Jamás la falta de fe o el descreimiento han dicho una mentira o apretado el gatillo de un arma