Aquel que le tiene miedo a la palabra es un pobre tipo. Posiblemente lastime más una palabra que un cuchillo. Un arma te puede quitar la vida, pero no las ideas.
La literatura es mi Utopía. No hay barrera de sentidos que me pueda quitar este placer. Los libros me hablan sin impedimentos de ninguna clase.
Los que ayer fueron bosques y selvas de agreste espesura, donde envueltas en dulce misterio al rayar el día flotaban las brumas, y brotaba la fuente serena entre flores y musgos oculta, hoy son áridas lomas que ostentan deformes y negras sus hondas cisuras
El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.
La verdad es como el sol, puedes ocultarla por un tiempo, pero no va a desaparecer
Para disipar una duda, cualquiera que fuera, se necesita una acción
Nada más doloroso a su vista, y a la de todos sus facciosos, que el ver marchas (con pasos majestuosos) esta legión de valientes patriotas, que acompañados con vosotros van á disipar sus ambiciosos proyectos: y á sacar a sus hermanos de la opresión en que gimen, bajo la tiranía de su despótico gobierno.
El humanista llamado de izquierda considera su principal cuidado velar por los valores humanos; no pertenece a ningún partido, porque no quiere traicionar lo humano, pero sus simpatías se inclinan a los humildes; a los humildes consagra su bella cultura clásica
Llegará el día en que el hombre no dejará de dormir y velar a la vez
Dos cosas pueden destruir al hombre: una fuerza exterior y una debilidad interior.
De pronto hay gente que por tener el poder de estar en una cámara y un micrófono, y poder hablar y destruir la vida de quien sea deciden que tú eres una sangrona, una no se que y una no se que, y ni siquiera han cruzado contigo tres palabras.