Fe, alegría, optimismo. -Pero no la sandez de cerrar los ojos a la realidad.
No es mi arrogancia intelectual la que habla de mi rigor científico. Ni la arrogancia es señal de competencia ni la competencia es causa de la arrogancia. Por otro lado, no niego la competencia de ciertos arrogantes, pero lamento que les falte la simplicidad que, sin disminuir en nada su saber, les haría mejores personas. Personas más personas
¿No es la absoluta simplicidad lo que más maravilla de un genio?