El mundo deja allí su baba como el mar sobre las rocas y como yo con los reflujos del amor.
El general con quien uno habla hará magníficos elogios del general derrotado, y luego se le caerá la baba contando con todo detalle cómo le derrotó.
Amor es ese afecto desengañado que sobrevive tras un instante de baba
Había también libélulas, mariposas con lunares, pero lo mejor de todo era esa baba caliente y espesa de huevos de rana que, a la sombra de las orillas, crecía como agua coagulada.