Seguimos en las mismas inútiles resignaciones... Es grave confundir la anestesia con la esperanza...
¿Acaso no distinguís entre la devoción y la hipocresía? ¿Queréis tratarlas a ambas con igual idioma y rendir el mismo honor a la máscara que al rostro, igualar el artificio a la sinceridad, confundir las apariencias con las verdades, estimar al fantasma como, a la persona y a la moneda falsa como a la buena?
¿De qué sirve, joven, contar, si no es para borrar de la memoria todo lo que no sea el origen y el fin? Nada entre el origen y el fin, nada, una planicie, árida, la salina, entre él y yo, nada, la vastedad más inhóspita, entre el suicida y el sobreviviente.
Amo el desvarío de tus manos y las montañas de sueño que me tocan: alas para borrar mi aquelarre de mundos que no entiendo.
Lo que aprendí en la investigación que hice sobre los viajes a través del tiempo fue que si cambias algo, ya sea del pasado o del futuro, puedes llegar a transformarlo todo de manera radical. Cualquier experiencia, buena o mala, pensamientos y sentimientos pueden borrarse para siempre.
Es importante no confundir la cocina fusión con la cocina confusión, que es lo que han hecho muchos cocineros que se han limitado a mezclar sin sentido.
No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo (éste es sólo el instrumento), sino de una movida del padre de la mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios
Ebrio placer es, para quien sufre, apartar la vista de su sufrimiento y perderse a sí mismo.
A este rey que tenemos, don Juan Carlos, le crearon una leyenda inversa de tonto, de poco interesante, de que no tenía nada que decir, de que no se le ocurrían cosas, de que no valía la pena. Y una vez que consiguieron (Felipe González y sus gobiernos) convencernos de que el Rey no tenía nada que decir, se pusieron a grabar, a escuchar al Rey para no perderse palabra de lo que dice.
Lo que aprendí en la investigación que hice sobre los viajes a través del tiempo fue que si cambias algo, ya sea del pasado o del futuro, puedes llegar a transformarlo todo de manera radical. Cualquier experiencia, buena o mala, pensamientos y sentimientos pueden borrarse para siempre.