Ni antes cuando perdimos 6-1 y 7-1 con Barça y Madrid éramos la última mierda que cagó Pilatos ni ahora somos el Bayer Leverkusen; no, somos el Sporting.
No nos es posible tener un ensueño de felicidad, sin imaginarnos inmediatamente que flotamos con seres queridos en una barca que surca las aguas impelida por remos que se sumergen acompasadamente.
Llamar a un Zodiac balsa inflable no es hacerle justicia. Un Zodiac tiene diseño. Tiene hidrodinámica. Está hecho para navegar. La parte inflable tiene forma de herradura; las puntas señalan hacia atrás y se adelgazan, adoptando forma cónica. El suelo de la embarcación está hecho de pesadas tablas entrecruzadas y en la popa hay un codaste que no deja entrar el agua y sostiene el motor.
No abandones tu embarcación en el mar de la suerte, sigue remando, rema con desembarazo y reflexiona una vez más.
No me gusta aferrarme a las cosas materiales. Tenía una lancha hermosa y un día se me dio vuelta y se me hundió, tenía un departamento y se me incendió, tuve un montón de cosas y las perdí. Mi seguridad es mi fuerza interior, mi espiritualidad