La restauración de los derechos de la memoria es un vehículo de liberación (...) Sin la liberación del contenido reprimido de la memoria, sin la liberación de su poder liberador; la sublimación no represiva es inimaginable (...) El tiempo pierde su poder cuando el recuerdo redime al pasado.
Es sorprendente que el hombre, el instigador, inventor y vehículo de todos estos acontecimientos, el autor de todas las sentencias y decisiones y la planificación del futuro, sea tan negligente.