Pronto cansa la altanería de una mujer hermosa; nunca aburre la de una mujer buena.
¡No me importan los motivos económicos ni las finalidades utilitarias! Pero. ¡Oh....SI...¡ La blanca altivez de las montañas, que invaden el horizonte bajo un azul absorto y sin arrugas.
Los pesimistas dirán que soy muy pequeño para la obra que tengo emprendida; pero mi insignificancia está sobrepujada por la altivez de mi corazón de patriota, y así juro ante la Patria y ante la historia que mi espada defenderá, el decoro nacional y que será redención para los oprimidos
La modestia contribuye al progreso, y el engreimiento conduce al atraso.
Hombre que vais por el mundo: atended y entended. El tiempo de la confusión es ya en ustedes. Aún resta un tiempo... Comprende, observad, entended. Ya la gente cayó en la imitación pueril, en el vulgar inicuo, en la jactancia banal, en la ignorada desvergüenza; desubicada corre tras el oro por él robará, estafará, la ganará, en bien o mal hasta él... ¡Basta! El oro en castigo: ¡caerá!
Yo no dudo, los soldados no dudan. La duda es una jactancia de los intelectuales
La presunción de inocencia también rige para aquellos que no son Urdangarín ni Teddy Bautista
El cuerpo interrogado en el suplicio es a la vez el punto de aplicación del castigo y el lugar de obtención de la verdad. Y de la misma manera que la presunción es solidariamente un elemento de investigación y un fragmento de culpabilidad, por su parte el sufrimiento reglamentado del tormento es a la vez una medida para castigar y un acto de información.
Era un animal hermoso, una obra maestra de gallardía que ni el pensamiento era capaz de reproducir.
Decidí que la vida racionalmente considerada parecía inútil y fútil, pero seguía siendo interesante de muchas maneras, incluyendo el estudio de la ciencia. ¿Por qué no llevarla a cabo, siguiendo el camino del hedonismo científico? Además, yo no tuve el valor para el más racional procedimiento del suicidio
Vana carrera cuando huye el valor y persigue el miedo.
La vanidad puede estar unida con un bien natural, pero la envidia supone siempre perversidad en el corazón.
En ser indio mi vanidad se funda, porque el indio socorre en su miseria a los vasallos de Isabel Segunda. ¡Fortuna y gloria al hombre que se precia de respeto infundir hasta la muerte! Dios, por invulnerable, la desprecia, y, por su dignidad, el varón fuerte
Como el aire al pájaro o el agua al pez, así el desprecio al despreciable.
Un gran obstáculo en nuestro programa de energía limpia es el hecho de que en la actualidad no podemos quemar carbón o petróleo sin descargar su contenido de azufre al aire. Necesitamos una nueva tecnología que haga posible remover el azufre antes de ser emitido al aire
El aeronavego astral que habitó la Tierra en la civilización caldea trajo entonces naves con formas de gigantescos peces rojos y las usó para portar humanos seres al planeta Ki En Ki. Hoy de nuevo traerá sus gigantes naves rojas para igual salvar de los tres humos a los seres terrenos y por tales al Ki En Ki. ¡Les regresará en el año 2000!
Imagínate tú que hace siglos que has muerto. No te preguntan las cosas, si pasas, quién eres. Procura un instante pensar que tus brazos no pesan. Son nada más que dos cañas, dos gotas de lluvia, dos humos calientes.
El amor es como el fuego. Ven antes el humo los que están fuera... que las llamas los que están dentro.
Seria bueno tener a alguien, a una mujer, pensó, mirando flotar el humo del cigarrillo sobre el agua. Cuando uno envejece se pone así. Pero no estando en casa durante tanto tiempo, sería duro para la que se quedaba atrás. Ya lo había aprendido.
El sufrimiento de inocentes y pacíficos no deja de abofetearnos; el desprecio a los derechos de las personas y de los pueblos más frágiles no nos son tan lejanos; el imperio del dinero con sus demoníacos efectos como la droga, la corrupción, la trata de personas, incluso de niños, junto con la miseria material y moral son moneda corriente.
Hasta el romano indigente se sentía orgulloso de poder decir civis romanus sum; Roma y el imperio eran su familia, su hogar, su mundo
Es necesario que tu película despegue. La hinchazón y lo pintoresco le impiden levantar el vuelo.
Podemos tomar a la fantasía como compañera, pero debemos seguir como guía a la razón.
Como dice la fantasía de nuestro orgullo desmesurado, estamos hechos a imagen de Dios, de acuerdo, pero no del nuestro..., sino del de los antiguos griegos. Dios vicioso. Dios corrompido. Un dios de la vida si jamás ha existido. Dios a imagen del hombre.
Cuando estuve encarcelado, comprendí otra cosa: que se puede tener a un solo hombre por todo auditorio y, a través de él, hablar a toda la humanidad. Sin gritar: en voz baja, con una entonación muy de charla, muy íntima.
Sonaba tan real, tan cercano. Sólo cuando desaprobaba mi conducta, como ahora, emergía el verdadero recuerdo de su voz, la textura aterciopelada y la entonación musical que la convertían en el más perfecto de los sonidos.