El único egoísta que me place es el que dice: no hay madre como mi madre, ni hija como mi hija, ni patria como mi patria.
No es que yo fuera mala persona, es que no sabía quién era yo. Y cuando estás en esa cara oscura, estás demasiado ocupada salvándote a ti misma que no puedes ayudar a los demás. Te vuelves muy egoísta
La felicidad es un usurero que, por un cuarto de hora de dicha que te presta, te hace pagar todo un cargamento de desgracias.
Para consultar la Wikipedia hay que ser un ceporro o un agarrado
Francamente, estaba horrorizado con la vida, con lo que un hombre tenía que hacer simplemente para comer, dormir y mantenerse vestido. Entonces me quedaba en la cama y bebía. Cuando bebía el mundo aún estaba allí afuera, pero por el momento no te tenía agarrado del cuello.