El equipo que gana a través de esperar el error contrario, no está más autorizado al éxito. Está menos autorizado, es menos probable que suceda. Por eso le digo que no se preocupe si no se premia un proceso que obtuvo menos de lo que merecía, no debería generarnos preocupación porque la injusticia es muy común. Pero cuando se premia como bueno algo que no es bueno, que es casual, eso sí es dañino, porque enseña a todos los que observan que un atajo te lleva al objetivo, y un atajo, normalmente, no te lleva a un objetivo.
El cuerdo de todo sale airoso por el atajo de la galantería.
Es sobre la base de la voluntad del individuo, que la enseñanza libertaria puede ser encarnada en la vida real y limpiar el sendero que ayude al Hombre a deshacerse de todo espíritu de sumisión de su seno.
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía y te recorro entero, sendero tras sendero, descalzando mi amor, desnudando mi miedo.
No me gustan los hombres que dejan tras de si una senda humeante de mujeres llorosas.
Nos hallamos en los principios de la senda colocada frente a nuestros ojos, y es necesario recorrerla hasta el fin, en todas sus escabrosidades, a costa de todos los sacrificios, como corresponde a nuestra historia y a nuestros antecedentes nunca desmentidos ni manchados.
Cada canción es como una hoja de ruta sobre lo que esa relación representaba, con pequeños marcadores que tal vez no todo el mundo sabrá, sin embargo hay cosas que eran pequeños matices de la relación, pequeños indicios. Y cada canción es así. Todo el mundo lo sabrá, así que realmente no tengo que enviar mensajes de correo electrónico en este caso.
La prensa es el dedo indicador de la ruta del progreso