La costumbre no es más que el producto de la sugestión. La ropa que uno viste, las maneras, e incluso la comida que se ingiere, son todos resultado de sugestiones.
Hazte a un lado, déjame en paz, pueblo sepultado, Vete. No he desposeído a nadie, no he usurpado el pan de nadie. Nadie murió en mi lugar. Nadie. Vuelve a tu niebla. No es mi culpa si yo vivo y respiro, Comer, beber, dormir y cambiarse de ropa
Toda su vestimenta era anticuada, pero la llevaba con tanta majestuosidad, que la hacía parecer eterna como la ropa de la realeza.
Ocho horas diarias de trabajo es suficiente para cualquier ser humano, y debe obtener suficiente para permitir un suministro de alimentos generoso, vestimenta y vivienda.
Galatea es su nombre, y dulce en ella el terno Venus de sus gracias suma; son una y otra luminosa estrella lucientes ojos de su blanca pluma, si roca de cristal no es de neptuno, pavón de Venus es, cisne de Juno.
Eres el sol de los cielos de mi santidad; no dejes que la contaminación del mundo eclipse tu esplendor. Rasga el velo de la negligencia para que emerjas resplandeciente por detrás de las nubes y adornes todas las cosas con el atavío de la vida.
Desprendeos del atavío de la vanagloria y quitaos la vestidura de la altivez.
Una mujer sin toilette es como un soldado sin uniforme.