El patriotismo es la cuna del sacrificio. Por esta sola razón no se dan las gracias cuando uno cumple con su deber.
No hay peor cuña que la de la misma madera.
Porque los catalanes siempre hablan de lo mismo, es decir, de trabajo... No hay en la tierra gente más aficionada al trabajo que los catalanes. Si supieran hacer algo, serían los amos del mundo.
Una filosofía de la humanidad se distingue de una filosofía del hombre por su insistencia en el hecho de que no es un Hombre, hablándose a sí mismo en diálogo solitario, sino los hombres hablándose y comunicándose entre sí, los que habitan la tierra