Temer al amor es temer a la vida,y quienes temen a la vida ya están muertos tres veces
Se es tres veces pobre si te falta pan, conocimiento y Dios.
Los hombres elevados a los puestos prominentes son tres veces esclavos.
El hombre, o mejor dicho, el monstruo, en vez de responder a estas preguntas frotó tres veces su frente, más negra que el ébano, se golpeó tres veces el vientre, cuya circunferencia era enorme, abrió de par en par unos ojos que parecían dos ascuas y se echó a reír con una risa horrenda, mostrando grandes dientes de color ámbar estriado de verde.