Yo era agresivo, básicamente. Elegí vivir la vida de un recluta solitario. No conviví con nadie porque no podía soportar la estupidez
El valor que va contra la eficacia militar es estupidez, o, si se insiste en el mismo por parte de un comandante, irresponsabilidad
En la ciencia militar a gran escala, cuando no podéis discernir el estado del enemigo, fingís lanzar un ataque poderoso para ver cómo reacciona. Habiendo visto los métodos del enemigo, es fácil alcanzar la victoria aprovechándose de diferentes tácticas adaptadas especialmente a cada caso.
Nosotros no necesitamos para defendernos esas armas de destrucción masiva, lo que hemos modernizado son las tácticas, el papel del hombre, del combatiente individual, de los combatiente coordinados, de qué forma, con qué tácticas, con qué armas neutraliza lo más poderoso que pueda tener un adversario.
La vida del adversario que se rinde es inatacable; ningún combatiente puede disponer libremente de ella. ¿Que no es la conducta de los insurrectos? Nada importa. La nuestra necesita serlo.
Nada se resiste al esfuerzo unido de un gran número de brazos.
Ver el Bósforo siempre me ha sentado bien. Frente a la derrota, al desplome, a la opresión, a la amargura y a la pobreza que pudren por dentro la ciudad, el Bósforo está unido en lo más profundo de mi mente a sensaciones de unión a la vida, de entusiasmo por vivir y de felicidad. El espíritu y la fuerza de Estambul le vienen del Bósforo.
La persona más segura está en guardia incluso cuando parece estar a salvo de todo peligro.
Los sectores de Suichuan, Lingsíen y Yungsin que se encuentran bajo nuestro régimen independiente, son zonas montañosas, donde los campesinos viven en una miseria tal que no es aconsejable cobrarles impuestos. Los gastos del gobieno y de la guardia Roja tenemos que cubrirlos con expropiaciones a los déspotas locales de las zonas blancas.