Ahora que te has ido y has abierto un bar, nada que yo escriba es lo suficientemente bueno.
Oh puertas de tu cuerpo, son nueve y las he abierto todas. Oh puertas de tu cuerpo, son nueve y para mí se han vuelto a cerrar todas.
Me voy con el corazón roto pero seguro que si juego en el fútbol español volveré a ser considerado el mejor del mundo
Temo que si hablo o me muevo toda esta magnífica belleza se desvanecerá como un silencio roto -suspiró ella.