Un hombre de experiencia sabe más que un adivino
Jamás un poeta alemán supo que yo componía versos; yo vivía entre escritores, pero ninguno de ellos adivinó que yo tenía una lapicera que carecía de alas y que titubeaba trémula sobre el borde del nido.
¿No es el verdadero poeta, el verdadero pintor un vidente? ¿No es en realidad el único vidente que tenemos sobre la tierra?
El vidente podría servir en un mundo de ciegos donde lo visual no tiene sentido, quién habla debe ser útil en un mundo de mudos... en el que no existen, ni viven nuestras voces.
Cuando en vez de sustituir las imágenes por las ideas, sustituimos las ideas por las imágenes, embrollamos el tema, oscurecemos su materia, volvemos menos clarividente el espíritu de los otros y también el nuestro.
Los ideales que han iluminado mi camino, y una y otra vez me han infundido valor para enfrentarme a la vida con ánimo, han sido la bondad, la belleza y la verdad
Tú eres más que mis ojos porque ves lo que en mis ojos llevo de tu vida. Y así camino ciego de mí mismo iluminado por mis ojos que arden con el fuego de ti.