Si no tienes ese recuerdo de amor de la infancia estás condenado a buscar por todo el mundo algo para llenar ese vacío. Pero no importa cuánto dinero ganes o lo famoso que te vuelvas, siempre seguirás sintiéndote vacío
Soy el gladiador heterosexual, que fue condenado a luchar para entretener a los demás, en este circo llamado rap.