Todo el mundo estaba muy sorprendido cuando me empezaron a gustar nuevas cosas y empezé a cambiar mi imagen. Tenía 16 años cuando firmé el contrato y tengo 22 años ahora. Mi gusto musical y la imagen van a cambiar de forma natural. No estoy obligada, hago lo que es natural para mí. A veces me gusta ser oscura... otras veces me gusta ser muy brilllante como dama
Yo no estaría sorprendido si hubiera otra causa del SIDA e incluso si el VIH no estuviera involucrado
Ya me hundo a buscarme en un te amé que quiso ser te amo, donde se desenrolla un caracol atónito al descubrir el fondo salobre de sus ecos, y los confesonarios desenredan mis arrepentimientos mentirosos. Ya me voy con mi muerte de música a otra parte. Ya no me vivo en ti. Mi noche es alta y mía.
Mi corazón latía atónito y disperso...¡El limonar florido, el cipresal del huerto, el prado verde, el sol, el agua, el iris! ¡el agua en tus cabellos!... Y todo en la memoria se perdía como una pompa de jabón al viento
Nada hay en éste mundo más digno de lástima que un hombre irresoluto que oscila entre dos sentimientos.
A su entrada reinó un gran silencio, cesaron todos de bailar y pararon los violines, tanta fue la impresión producida por la extraordinaria belleza de la desconocida y tan grande el deseo de contemplarla. Sólo se oía el confuso murmullo producido por esta exclamación que salía de todos los labios. - ¡Qué hermosa es!
La historia es sólo un confuso montón de hechos.
Un hombre indeciso llega con cada paso a varias alternativas, es decir en la situación de ver que es realmente un ser libre. Un hombre decidido no tiene ésta desventaja.
En temas delicados se mostraba indeciso y recibía ataques de ambos bandos. Los republicanos estaban avergonzados. Los demócratas olían sangre. El presidente ejerció toda la influencia de la que fue capaz y se le confirmó en el cargo, gracias a un voto sumamente indeciso.
La pluma está en mi mano vacilante y medrosa, pero en mi corazón no florecen los versos.
Me vi abrumado de felicitaciones, bendiciones y abrazos. Yo lo recibí todo con manos temblorosas, labios fríos, cerebro vacilante y un corazón que se me había vuelto de piedra. Todo desfilaba ante mí como un sueño. Observaba aquel desfile sin pensar siquiera en quién iba a ser la víctima.
Ritmo. Signos que siempre son clave. Imágenes fugaces. titubeante como una música de sombras redimidas.
¿Qué es entonces un crítico y que aspecto manifiesta? ¡Ay amigos, la respuesta boquiabierto me dejó! Porque, lo crean o no, los críticos son solo eso: personas de carne y hueso como usted y como yo.
El nunca estuvo realmente interesado en el dinero. Yo le daba su parte de ganancias de la noche y al siguiente día compraba helado y dulces para todos los niños del vecindario.
Se borran las barreras entre el mundo dulce y el mundo salado. Cobra importancia una nueva cocina fría, en la que sobresale la creación del mundo helado salado.
¿Quién es un hombre pobre? El que desorientado y desvalido, no tiene criatura, ni Dios, ni cuerpo, ni alma.