Las revoluciones nacen del choque de los gobiernos con el pueblo.
Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados una a arrollar, el otro a no ceder; la senda estrecha, inevitable el choque
Sin la artesanía, la inspiración es una mera caña sacudida por el viento.
Sé firme como una torre, cuya cúspide no se doblega jamás al embate de los tiempos.