En romería de bizkaínos rara vez ocurren riñas, y si acaso se inicia alguna reyerta, oiréis sanar una media docena de puñetazos y todo ha concluido; asistid a una romería española y sino veis brillar la traidora navaja y enrojecerse en el suelo, seguros podéis estar de que aquél día el sol ha salido por el Oeste.
Los científicos tienen la piel gruesa. No abandonan una teoría simplemente porque los hechos la contradigan.
Una teoría del poder político no es, pues, más que una teoría de la autoridad (que se manifiesta en el campo político); más exactamente, una aplicación (teórica) de la teoría de la autoridad a la política (es decir, al Estado).
Cuanto mayor es la bruma, tanto más pone en peligro al buque, y se acelera la marcha aun con el riesgo de embestir a alguien. Poco imaginan los bien abrigados jugadores de cartas en la cabina, las responsabilidades del hombre insomne en el puente de mando.
Vivir a la deriva, sentir que todo marcha bien, volar siempre hacia arriba y pensar que no puedo perder.
En romería de bizkaínos rara vez ocurren riñas, y si acaso se inicia alguna reyerta, oiréis sanar una media docena de puñetazos y todo ha concluido; asistid a una romería española y sino veis brillar la traidora navaja y enrojecerse en el suelo, seguros podéis estar de que aquél día el sol ha salido por el Oeste.