Toda buena causa es un valor aproximado de la ineficiencia.
Trabaja con el espíritu de oración. Estudia las cosas de este mundo, es tu deber; pero míralas solamente con un ojo, y el otro esté fijo en las realidades eternas. Ocúpate de las cosas de este mundo con una mano. Con la otra cógete a Dios como un niño se coge al vestido de su padre... Que mi alma, de hoy en adelante, quede así unida a Dios por Jesucristo
Casi nadie repara por sí mismo en el mérito de otro
La sociedad es, verdaderamente, el conjunto de familias. La familia es una institución que anuncia una institución más vasta: el grupo social o nacional
En última instancia, la mejor biografía de un autor es su obra, no el conjunto de las acciones, en el fondo análogas a las de cualquier otro (comer, dormir, amar, acudir a una u otra tertulia, ir a la oficina o donde sea), que a diario se ve obligado a realizar.
La consideración de los organismos vivientes como sistemas abiertos que intercambian materia con el medio circundante comprender dos cuestiones: primero, su estática, o sea los mantenimientos del sistema en un estado independientes del tiempo; segundo, su dinámica, los cambios en el sistema con el tiempo.
El trabajo matemático no avanza por el estrecho sendero lógico de una verdad a otra y luego a otra, sino que osadamente o a tientas sigue desviaciones a través del pantano circundante de proposiciones que no son ni simple y totalmente ciertas ni simple y totalmente falsas.
Habla Carlos Gardel; queridos amigos de la América Latina, de mi tierra y de mi raza: la Casa Víctor quiere que les anuncie la firma reciente de mi contrato de exclusividad con ella, y yo lo hago muy gustoso porque sé que nuestras grabaciones serán cada vez más perfectas y encontrarán en ustedes oyentes cordiales e interesados.
La desgraciada y reciente historia del club. Ha sido una triste etapa que debemos superar cuanto antes
Qué difícil, qué extremadamente difícil para el alma separarse de su cuerpo el mundo: de montañas, mares, ciudades, gente. El alma es un pulpo y ésos son sus tentáculos... Ninguna fuerza sobre la tierra es tan imperialista como el alma humana. Ocupa y a su vez es ocupada, pero siempre considera demasiado estrecho su imperio. Sofocándose, desea conquistar el mundo para respirar libremente.
La filosofía epicúrea, ese lecho estrecho pero limpio