El hablar de estas cosas y el tratar de comprender su naturaleza y, una vez comprendida, el tratar lentamente, humildemente, constantemente de expresar, de exprimir de nuevo, de la tierra grosera o de lo que la tierra produce, de la forma, del sonido y del color (que son las puertas de la cárcel del alma) una imagen de la belleza que hemos llegado a comprender: eso es el arte.
Sabían que la culpa era del colegio por tratar de hacer que memorizara datos estúpidos en lugar de estimularme... De no haber sido por aquella profesora, probablemente habría acabado en la carcel